Un viaje por el mágico universo de Xul Solar (1887-1963)

Celia Codeseira del Castillo

            Al recorrer la historia del arte argentino, vemos surgir en las primeras décadas del siglo XX un precursor independiente y artista singular.  Se trata de Xul Solar[1] cuya obra trascendió los límites de nuestro país y se difundió en el exterior.  Su niñez transcurrió muy cerca del río, lugar que lo deslumbraba. Vivía en un barrio de San Fernando que fue asiento de inmigrantes europeos de todas las nacionalidades.  Tal vez por esa razón fue políglota y conocedor del guaraní, el latín, el griego y sánscrito;  y de las palabras que representaban la caligrafía china.  También tuvo la capacidad de crear un idioma universal, la panlingua  y una lengua para América latina, denominada el neocriollo.

            Sus padres fueron inmigrantes en la Argentina.  El Ing. Emilio Schulz, nacido en Riga y doña Agustina Solari, de nacionalidad italiana, quienes habían celebrado su casamiento religioso en la Iglesia Nuestra Señora de Aranzazu, en la localidad donde vivían.

            Nos preguntamos ¿Quién fue Xul Solar?  Su amigo Jorge Luis Borges lo describía como un artista místico y por esa cualidad lo asociaba con el pintor inglés William Blake[2], cuya obra  está basada en visiones fantásticas de rico simbolismo.  Es interesante recordar que, en una oportunidad, Xul le replicó a Borges que él era un pintor realista “por cuanto no pintaba formas arbitrarias, sino lo que había visto en sus visiones.”[3]  Pero Borges insistía que Xul  era un “Hombre versado en todas las disciplinas, curioso de todos los arcanos, padre de escrituras, de lenguajes y utopías, de mitologías, huésped de infiernos y de cielos, autor panajedrecista[4] y astrólogo perfecto en la indulgente ironía y en la generosa amistad”[5]

Borges y Xul Solar  almorzando en Quilmes – 1938 Colección Museo Xul Solar

Borges y Xul Solar  almorzando en Quilmes – 1938
Colección Museo Xul Solar

            Por su lado, Xul se autodefinió como el “…creador de doce técnicas pictóricas, algunas de índole surrealista y otras que llevan al lienzo el mundo sensorio, emocional, que produce en el escucha una audición musical”[6]

            Siempre realizó su obra en pequeño formato, predominado la acuarela, la tempera y muy pocos óleos.  La acuarela lo fascinaba por ser un procedimiento formado por pigmentos que se diluyen en el agua lo que le da un aspecto diáfano y transparente.  Esa técnica requiere un conocimiento profundo del color, de la composición y del dibujo.

            Con respecto a la evolución de su obra coincidimos con la periodización  que hace Pellegrini.[7]. Son tres ciclos bien definidos. El primero (1914-1917) se encuentra emparentado con el Art Nouveau. Un espacio imaginario donde aparecen seres y objetos en una versión geométrica.  El segundo período (1930-1943) cuando irrumpen elementos esotéricos, hasta que en la década del 40 empieza a utilizar exclusivamente el blanco y el negro sobre cartón ocre. En el último período, que  se inicia  en los 50, vuelve a su maravilloso colorido y representa  sus características construcciones,  paisajes imaginarios y la creación de ciudades extraterrestres suspendidas en el espacio. Incluye frases palabras para completar el significado de su pintura recurre a la caligrafía y también están presentes los signos.  os brazos cruzados en esa dirievs cruces gamadas belleza y sabidur

            Nos preguntamos acerca de la formación recibida por Xul en las distintas etapas de su vida.  Se conoce, que siendo niño, asistió al Colegio Franco-Italo-Argentino dirigido por los maestros Hipólito Fermy y Francisco Rossi, donde estudió francés, italiano y latín; y luego pasó al Colegio Inglés cuyo director fue el Prof. Stuart Pennington.  Sus estudios secundarios los realizó en el Colegio Nacional de la calle Libertad y Juncal. Ingresó en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires donde cursó dos años de esa carrera.   Pero fue su viaje a Europa en 1913 el que  le permitió entrar en contacto con el arte.  Durante su residencia en Italia hizo amistad con Emilio Pettorutti. Estuvo también en  Alemania, Francia e Inglaterra.  Conoció  al inglés Aleister Crowly[8] especialista en magia y leyó su libro Book Four que incluía un curso de práctica de yoga y misticismo.  También se interesó en la alquimia, el I Ching, la astrología  y la Cabala.  En 1920 expuso con el escultor italiano Arturo  Martini, en la ciudad de Milán.  Cuatro años más tarde regresó a la Argentina y se incorporó al Grupo Martín Fierro con Oliverio Girando, Macedonio Fernández, Norah Borges, Jorge Luis Borges, Pedro Figari  y Leopoldo Marechal, entre otros. Colaboró con el periódico quincenal que ellos publicaban, dibujando sus viñetas. También tradujo textos para las principales revistas culturales de nuestro país.  Su pintura fue totalmente comprendida por esos escritores fascinados por la originalidad de las imágenes y el uso excepcional del color.

            Parte de su obra está relacionada con la arquitectura. Tal vez esos dos años en la facultad hayan dejado en él una impronta particular. Así lo vemos en las pinturas denominadas Cúpulas, [casas en las] SierrasCiudad y abismos, Palacio en Bría, Ciudad Lagur y otras.  Se destaca por su originalidad  la famosa Vuel Ville  (1936) sobre la cual  escribió un ensayo en 1959. Representa una ciudad denominada “Nueva Jerusalén” [9], volando suspendida en el espacio, que el autor imagina como una solución al problema de la superpoblación mundial.  Está totalmente equipada para que se pueda vivir en ella con total autonomía.  Ese nombre bíblico, se relaciona con la verdad divina revelada al apóstol Juan, acerca de una Nueva Jerusalén. Devela que es una ciudad donde estarán todos los redimidos, porque allí están todas las moradas de Cristo.

Vuel Ville

Vuel Ville

            También encontramos en las acuarelas la marca que dejó su paso por los talleres de la Penitenciaria, ubicada en la calle Las Heras, donde su padre fue Jefe Técnico. Por esa razón  el pintor frecuentaba el edificio con asiduidad.   Los muros del presidio y torres de guardia aparecen en sus acuarelas.   Altos muros ponen límite a la libertad de las personas, sin embargo las escaleras ascendentes permiten ver el cielo y  comunican con el exterior.

            A mediados de la década de 1950 inició una serie de proyectos de viviendas y fachadas para el delta del Tigre.  Esos edificios al igual que sus cuadros presentaban en sus frentes  símbolos y colores posibles de leer,  como si se tratara de un mapa físico donde la superficie de la Tierra está representada de acuerdo a un reglamento cartográfico universal.   Eran casas llenas de color levantadas sobre palafitos.  De haberse construido hubieran cambiado la fisonomía de ese  paisaje donde predomina la  vegetación verde y el dorado de la salida y puesta del Sol.

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Proyecto fachada para ciudad – 1954

Proyecto fachada para ciudad – 1954

             En la misma década realizó objetos de madera pintados con acuarela como el que mostramos a continuación.

Pan Altar Mundi – 1954 Museo Xul Solar

Pan Altar Mundi – 1954
Museo Xul Solar

            En sus últimos años de vida pasó largas temporadas en Li Tao, su casa sobre el río Luján, en Tigre.   Allí murió en 1963, aferrado a un rosario de madera pintado por sus manos.  Simplemente se extinguió la vida de alguien que no temía a la muerte y que a pesar de ser cristiano, creía en la reencarnación.

Casa Li Tao – En Restauración (2017)

Casa Li Tao – En Restauración (2017)

 

BIBLIOGRAFÍA

-AAVV.  Catálogo de la Exposición “Artistas Modernos Rioplatenses en Europa 1911-1924; La experiencia de la Vanguardia”. Buenos Aires, MALBA, 2003.

-AAVV.  Catálogo de la Exposición “Xul Solar: visiones y revelaciones”. Buenos Aires, MALBA, 2005.

-AAVV.  Xul Solar. Catálogo de las Obras del Museo. Buenos Aires, Fundación PAN KLUB-Museo Xul Solar, 1990.

-ABÓS, Álvaro. Xul Solar; pintor del misterio. Buenos Aires, Sudamericana, 2004.

-BORGES, Jorge Luis.  Textos recobrados (1931-1955). Buenos Aires, EMECE, 2001.

-CASTAGNINO, Juan Carlos. “La acuarela”, en Pueblos, hombres y formas en el arte. Buenos Aires, CEAL, 1976.

-CIPPOLINI, Rafael. “La arquitectura en la obra de Xul Solar” en Anales del Instituto de Arte Americano Mario Buschiazzo, vol. 33/34, 1998-1999, UBA, Facultad de Arquitectura.

-CORDOVA ITURBURU, [Cayetano]. La pintura argentina del siglo XX. Buenos  Aires, Atlántida, 1958.

-HUTIN, Serge. La Alquimia. Buenos Aires, EUDEBA, 1962.

-KOCH, Rudolph.  El libro de los símbolos. Buenos Aires, Betiles, 1980.

-LE GOFF, Jacques. Los intelectuales de la Edad Media”. Buenos Aires, EUDEBA, 1965.

-MOLINA, Daniel. Las relaciones particulares, en Diario La Nación, Suplemento Cultural,  26-6-2005.

-PAGANO, José León.  El arte de los argentinos. Buenos Aires, Goncourt, 1981.

-PELLEGRINI, Aldo. “Xul Solar”, en Argentina en el Arte, Buenos Aires, Viscontea, 1966.

-PELLEGRINI, Aldo. Panorama de la pintura argentina contemporánea. Buenos Aires, Paidós, 1967.

-POVARCHÉ, Natalio J. Catálogo de la Exposición  Xul Solar retrospectiva; obras 1915-1962.  Buenos Aires, Galería Rubbers, 1970.

-TAVERNA IRIGOYEN, J.M. “Xul Solar”. En: Pintores Argentinos del siglo XX, Tomo II, Buenos Aires, CEAL, 1981.

-TEDIN de TOGNETTI, Teresa. “Cronología”. En: Xul Solar: visiones y revelaciones.

Buenos Aires, Malba-Colección Constantini; Sao Paulo, Pinacoteca do Estado de Sao Paulo; Houston, The Museum of Fine Arts; México, Museo Tamayo Arte Contemporáneo, 2005-2006.

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Xul Solar  -   Autorretrato Foto La Nación-ADN Cultura - 5-IV-2013

Xul Solar  –   Autorretrato
Foto La Nación-ADN Cultura – 5-IV-2013

 

 

APENDICE DOCUMENTAL

             La obra de Xul se caracteriza por la cantidad de signos y elementos que presenta, tomados de la astrología, del tarot, del I Ching y de la alquimia. Su simbolismo está basado en una concepción esotérica entre lo natural y lo sobrenatural. El autor profundizó también el estudio de las grandes religiones como el cristianismo, el budismo tibetano y japonés, el taoismo chino, el hinduismo, el islamismo y el judaísmo.  Para ejemplificarlo hemos tomado su acuarela/tinta de la serie denominada Pan-Tree  o Árbol de la Vida. Es  uno de los símbolos cabalísticos más importantes formado por diez esferas y 22 senderos que se utilizaba para representar simbólicamente las relaciones  que se dan entre el Universo y los hombres para servir al Eterno. En la Edad Media se desarrolla la  tesis de la analogía entre el macrocosmos y ese universo en miniatura que es el hombre.  “El hombre-microcosmos, colocado en el centro del universo que el reproduce, y en armonía con él, se halla en condiciones de romper ataduras, en estado de convivencia con el mundo; se abren infinitas perspectivas…”[10]

            Xul diseña sus Pan trees con doce esferas, en sentido vertical, porque es el número que corresponde a los signos del zodiaco.  Coloca a la izquierda en forma ascendente y a la derecha en forma  descendente, los números correspondientes al sistema duodecimal creado por él: de 0 al 10, a los que le adiciona los símbolos “&”[11]  y “Q”.  De esa manera muestra el recorrido que debe realizar el hombre para su ascenso espiritual y al mismo tiempo grafica el funcionamiento del Universo. El Árbol de la Vida surge de un recipiente o cuenco que simboliza a la madre tierra, de la que sale toda la vida.

Pan Tree - acuarela

Pan Tree – acuarela

 

            En la parte superior podemos apreciar El ojo que todo lo ve, que es un triángulo inscripto en un círculo con un ojo en el centro, y que posee numerosos significados.  Fue usado por las iglesias cristianas donde generalmente está situado encima del altar o en la fachada, como en el caso de la Catedral de Salta.  Significa la razón, formas y modelos de todo lo que ha sido y será para no ser perturbado, contenido dentro del círculo de eternidad.   El triángulo con  un ojo en el centro representa la omnipotencia, la omnisciencia y la omnipresencia. El triángulo equilátero es también un símbolo de la divinidad masónica y representa los tres atributos divinos: fuerza, belleza y sabiduría; y  los tres reinos: animal, vegetal y mineral. A ambos lados de este signo aparece la cruz gamada o swástica, que en sánscrito significa “buena fortuna”.   La de la izquierda, llamada gamada levógira, presenta los brazos cruzados en esa dirección y representa la involución.  La de la derecha se denomina gamada dextrógira  tiene los brazos cruzados hacia ese lado y simboliza la evolución del universo. Estos signos  que tienen una antigüedad de 10.000 años, fueron empleados por pueblos en Asia, Europa, África y América y aparecen en los libros de los Vedas que son las sagradas escrituras del Hinduismo. En el Budismo suele representarse en el pecho del Buda y refiere a  los cuatro elementos principales: fuego, agua, tierra y aire. Las tribus navajas y apaches de los Estados Unidos de América asociaban la cruz gamada levógira con la diáspora, y la dextrógira con la reunificación.

            En la parte inferior aparecen las estrellas.  La de siete puntas llamada vitriol o septagrama que sintetiza como casi ninguna otra imagen, el saber de los grandes alquimistas como Paracelso.  Expresa el conocimiento sobre la influencia de los siete planetas en el curso de la energía vital en el ser humano e incluso en el planeta Tierra. Su conocimiento se remonta a la Edad Media y fue usada por  la Orden de los Caballeros Templarios quienes grababan septagramas.

            La estrella de seis puntas, denominada hexagrama o Estrella de David por el pueblo judío ha sido utilizada por diversas culturas en diferentes épocas.  Es un esquema de organización y visualización que simboliza la unión complementaria de los opuestos: lo espiritual y lo físico; lo femenino y lo masculino.  También es el símbolo del planeta Saturno que es el sexto que gira en el sistema solar.

            Se completa con la estrella de cinco puntas o pentagrama que representa el microcosmos hombre.  Los picos laterales aluden a los cuatro elementos  y el de arriba, la evolución del espíritu.  El pentagrama para los pitagóricos simboliza la salud y el conocimiento. También se lo utilizó para simbolizar a Cristo como alfa y omega o representando sus cinco llagas.  Para el Cristianismo el pentagrama, con la punta hacia arriba,  representa la supremacía del ser humano  sobre los cuatro elementos: Tierra, agua, fuego y espíritu.

            Por último hacemos referencia a las letras incluidas en la acuarela. La primera es la letra griega épsilon que en astrología y astronomía sirve para designar constelaciones, por ejemplo: Épsilon Taurus,  Epsilon Leo, Epsilon Virgo, entre otras.  La segunda es la letra griega alfa y  la primera del alfabeto semítico, denominada aleph, simbolizado por el buey.  Alfa es el nombre con que se designa la primera estrella o la más brillante de cada constelación. También simboliza el comienzo “Yo soy el alfa y el omega, el primero y el último, el principio y el fin”[12].  La tercera es la O, símbolo preferido por los alquimistas porque representa muchos elementos: por ejemplo el oxígeno y el oro, este último como una O con un punto en el centro.  La cuarta es la U, símbolo químico del Uranio.  Para los esotéricos la letra tiene forma de copa y es idónea para los dones místicos y espirituales. Uranio también significa perteneciente a los astros  y al espacio celeste.  La quinta letra  Pi  proviene del alfabeto griego y de la pei hebrea. Está relacionada con la boca porque de allí salen las palabras y alude a la comunicación.riba, grama reprenta a o representando sus cinco llagas. icos laterales aluden a los cuatro elementos  y el de arriba, la evolucibetano y japonemonta a la Edad Media e incluso a la Orden de los Templarios quienes grababan septagramas.

[1] El nombre de Xul Solar era Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari.

[2] William Blake (1757-1827) Además de pintor fue grabador y poeta. Desde temprana edad tuvo visiones que influyeron en su pintura.

[3] Jorge López Anaya. “Xul Solar”. En: Pintores Argentinos del siglo XX. Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1981.

[4]El panajedrez fue un juego de mesa inventado por Xul.

[5] Jorge Luis Borges. Textos recobrados (1931-1955).  Buenos Aires, EMECE, 2001.

[6] Entrevista publicada en Mundo Argentino, 1º-8-1951.

[7] Aldo Pellegrini. “Xul Solar”. En: Argentina en el Arte. Buenos Aires, Viscontea, 1966; pp.140-141.

[8] Su nombre verdadero era Edward Alexander Crowley (1875-1947). Fue un pintor que se dedicó al ocultismo y a la alquimia. Paralelamente fue un prolífero ensayista y poeta que estudió en Cambridge.

[9] “Y yo Juan, vi la Santa Ciudad, Jerusalén Nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviadas para su marido.  Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el Tabernáculo de Dios con los hombres, y morará en ellos […] Apocalipsis 21: 2-7.

[10] Jacques Le Goff, Los intelectuales de la Edad Media, pp. 75-76

[11] El signo & (et), llamado Ampersand. Es la conjunción copulativa latina de donde deriva la letra española “y”.

[12] Apocalipsis, 22:13.