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San Jacinto, Una Estancia Emblemática De Mercedes.

Las tierras.

Al hablar de la Estancia San Jacinto, surge a la mente sus extensos potreros poblados de finos ganados, los parques y bosques donde habitan manadas de ciervos, su casco con cuidadas instalaciones y su mítico palacio espejado en el lago y en el estanque. Todo eso tuvo su origen en la llanura bonaerense escasa de árboles y poblaciones, que la mano del hombre transformó el paisaje.

Tuvo su origen esta estancia en tierras adjudicadas por la Ley de Enfiteusis a Leguizamón en el año 1830, que  figura en planos de la época. [1]

Hoy ha perdurado en la toponimia local ese nombre en el arroyo, afluente del río Luján que surca esas tierras.

En 1850 Saturnino E. Unzué adquiere esas tierras [2], en planos del agrimensor Schuster de 1865 figura Saturnino Unzué e hijos con una propiedad de 2,9 leguas o sea 7.767 has.[3]

Saturnino E. Unzué muere en 1886 a los 56 años, heredando su hijo Saturnino José ese predio que luego acrecienta con la compra de parcelas vecinas que trasponen los límites del partido de Mercedes, parcelas ubicadas en los partidos de San Andrés de Giles y Carmen de Areco, llegando a reunir más de 10.000 has.

El nombre de San Jacinto proviene de que la madre de Saturnino E.  fue Jacinta Rey de Unzué, también madre de Mariano, propietario de Santa Catalina y de Jacinta casada con Agustín Zemboraín, con posesiones en el confín sur del partido de Mercedes. [4]

La propiedad en el año 1885 es cruzada por el entonces ferrocarril al Pacífico cuya cabecera fue Mercedes, dividiendo el predio en dos partes, su trazado sigue el antiguo camino a Las Toscas.[5]

Una estación ferroviaria con instalaciones para el embarque de ganado fue durante muchos años el medio de comunicación con Mercedes.

Esta estación llamada San Jacinto sirvió para el arribo de visitas a la estancia de personalidades como el Gral. Roca, la calle frente a la estación lleva su nombre.

A comienzos del siglo XX contaba con 35.ooo bovinos Durham, 30.000 ovinos Lincoln, importante explotación de la que quedan testimonios, las llamadas latas de esquila, en este caso eran de bronce. [6]

Existían 10.000 caballos percherones y un importante haras del que salieron renombrados ejemplares que obtuvieron importantes premios.

A comienzos del siglo XX poseía Saturnino J. Unzué una parcela junto al río Luján donde se establece la Cabaña Los Toros, situada propiedad por medio con la Estancia Bella Vista de Delia Alzaga Unzué de Pereyra Iraola, tierras todas estas que habían pertenecido a los Barrancos, enfiteutas y luego a José Fages dueño del famoso Establo rural.

En la década de 1940 se realizan importantes subasta de tierras, ante el peligro de expropiaciones, uno de los últimos se realiza el 14 de agosto de 1949 a ambos lados de las vías ferroviarias. [7]

Las Construcciones.

Las primitivas construcciones del casco sufren un incendio a fines del siglo XIX, es entonces que se inician a comienzo del XX las importantes construcciones de un palacio de estilo renacimiento francés de dos plantas y subsuelo, con materiales importados, sus fachadas presentan paños de ladrillos a la vista enmarcados con ornamentos y guirnaldas, coronan sus cornisamentos importantes copones, galerías a manera de pórticos dan movimiento al conjunto.

En su interior poseía una importante colección de platería criolla y colonial, en el salón comedor estaban las pinturas de los ejemplares premiados, así también los trofeos obtenidos.

Tuvo un rico moblaje que al venderse la propiedad es llevado a la estancia “El Potrero” en la Provincia de Entre Ríos, en tierras  que habían pertenecido al Gral. Urquiza, que luego también se vende. [8]

Una importante capilla cercana al palacio, dedicada a la memoria de los fundadores de la estancia Saturnino E. Unzué y Concepción Gutierrez de Unzué, de líneas eclécticas y románicas, destacándose un gran campanario.

Existen derruídos invernáculos y demás construcciones de la explotación ganadera, instalaciones del stud y administrativas que tuvieron gran importancia en la época de esplendor, luego como toda explotación rural decae ante las políticas de desprotección del campo.

El entorno paisajístico.

En fotografías de los años 40 aparece el palacio rodeado de un diseño muy francés de parterres y arbustos recortados, tiene como efecto paisajístico un lago artificial y un prolongado estanque en ambas fachadas.

Aparte de otros atractivos como una gruta, un laberinto vegetal y diversas esculturas.

El arquitecto Carlos Moreno en su obra “Cosas del Campo Bonaerense” expresa lo siguiente.

“La investigadora Silvina Bunge ha  mostrado con mucha claridad el carácter de los diseños de los distintos paisajistas. Cada uno de los paisajistas europeos traía los valores de su lugar de origen resultando en sus diseños en nuestra región de una diversidad que no era común en Europa. Esta  fue una constante también  en otras formas culturales como la arquitectura. Otro de los paisajistas Gastón Welter, llegó a nuestro país contratado para realizar los parques en varias estancias de los hijos de Saturnino Unzué. Luego realizó  muchos parques en la región. “Su estilo paisajístico. En los parques más grandes lo utilizó combinado con un esquema formal cerca de la casa. La escuela paisajística de Inglaterra influyó en Europa desde fines del Siglo XVIII y en las primeras décadas del XIX hacía furor en Alemania (…). El primer parque fue en la estancia Huetel, donde sobre una superficie de 457 hectáreas se plantaron 442.000 plantas. Otra obra de Welter fue el parque San Jacinto (1905) “. Ubicó parterres en los frentes de la casa. El acceso tenía lugar por una larga avenida flanqueada por una doble hilada de plátanos y al llegar a la casa se enfrentaba una pequeña zona con decoración floral y palmeras. En esta avenida se ubicó en 1925 un gran estanque rectangular que es único en los parques pampeanos (…) hacia el norte hay un parterre y más lejos se construyó alrededor de 1918 un lago alimentado por un arroyo con compuertas.”.[9]

Bordean este lago una variada y colorida vegetación donde se ha formado un interesante ecosistema, compuesto por eucaliptus, palmeras, acacias plateadas, robles y coníferas.

El suelo de los manchones arbolados del parque están recubiertos de cubresuelos variados, es en el otoño cuando estalla el colorido de los ocres, rojos y distintas tonalidades de verde.

Es muy posible que la mano del paisajista Charles Thais estuviera presente en remodelación del parque, ya que fue contratado para el diseño de los jardines, ya desaparecidos, aledaños a la Catedral  [10] y también en la vecina y familiar Santa Catalina. [11]

El 13 % de las 7.600 has. actuales las cubren los bosques y parques.

San Jacinto y Mercedes.

Las obras que Mercedes recibe de los Unzué son varias y de un valor apreciable,  son ellos quienes toman a su cargo las obras paralizadas de la entonces Iglesia Parroquial, a comienzos del Siglo XX, hoy Basílica Catedral, obra ejecutada según un proyecto del arquitecto Dunant y modifiado por el Arq. Tronquoy en estilo gótico florido, para solventar los cuantiosos costos [12] de la obra destinan los importantes premios de un producto del haras que obtiene en Palermo.

Posteriormente a la muerte de la esposa de Saturnino J. Unzué se dispone la construcción bajo el crucero del templo de una cripta en la década de 1940 con el proyecto del arquitecto Alejandro Christophersen donde reposarían los restos de los esposos Unzue.

Esta cripta fue motivo de inspiración al escritor Manuel Mujica Lainez en su otra “Los Viajeros” quien la describe minuciosamente en dicha novela, como el bien sabía hacerlo.[13]

Saturnino J. Unzué hace construir en memoria de su padre un edificio destinado para hospital, destino que no se cumple y es habilitado como Hogar de Menores, en un pintoresco estilo inglés.

También las obras de remodelación del Asilo San José encuentran su valioso aporte. El fruto de sus campos se vuelca en la ciudad.

Es así que la legendaria estancia San Jacinto de Saturnino E. Unzué y luego de Saturnino J. Unzué, después de su hija Juana Diaz  Unzué, Duquesa de Luynes fallecida en 1993, luego de sus hijos hasta su venta en 1996 fue símbolo del desarrollo agroganadero en la región y verdadero patrimonio rural de Mercedes.

CARLOS ALEJANDRO DAGNINO.


[1] Plano de la Dirección de Geodesia. Archivo Museo Míguez.

[2] Lalla Ciro, Semanario Nuevo Cronista. Mercedes.

[3] Plano Dirección de Geodesia. Archivo Museo Miguez.

[4] Plano Topográfico del Agrimensor Carlos Schuster año 1864

[5] Siri Jorge S. Revista Ilustrada de Mercedes, Semanario Protagonistas.

[6] Lalla Ciro, Semanario Nuevo Cronista. Mercedes . Medalla Patrimonio Museo Miguez.

[7] Suc. Lorenzo Muscagorry, Folleto de subastas del 14/9/49.

[8] Lalla Ciro, Semanario Nuevo Cronista. Mercedes. 1995.

[9] Moreno Carlos “Cosas del Campo Bonaerense. Ed. VCR Bs.As. Bunge Silvina. “Historia de los parques de la Pampa”. Ed. Ateneo. Bs. As.

[10] Tabossi Ricardo, Cuadro Cronológico de la Basílica Catedral Rev. Ilustrada de Mercedes. Semanario Protagonistas.

[11] Thais Charles, Plano del parque de Santa Catalina 1905. Archivo Museo Miguez.

[12] Diario El Oeste. Archivo.

[13] Dagnino Carlos “Mercedes, Su pasado…. Su presente”. Abril de 1991 Gráfica Oeste. Mujica Lainez Manuel “Los Viajeros”. Ed. Sudamericana. Págs.. 182 y 183. Buenos Aires. 1984.

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