ORÍGENES DE LA ESCUELA NACIONAL JOSÉ GERVASIO ARTIGAS DE SAN FERNANDO

Por Alfredo Cogorno

La Escuela Normal Mixta, como comúnmente era denominada, surgió por iniciativa de un grupo de vecinos. Entre ellos se encontraba don Augusto Favier, diestro conocedor de los intereses de la región, director propietario del periódico local “El Pueblo”, que sostuvo con todo entusiasmo esta iniciativa hasta que se convirtió en una realidad.
La fundación era sumamente necesaria, dado que era cada vez mayor el número de jóvenes radicados en el Partido, en Las Conchas, San Isidro y Vicente López, que se veían en la imposibilidad de efectuar este tipo de estudios en la Capital Federal.
La iniciativa, que fue apoyada enseguida por “La Prensa” y “La Nación”, interesó seriamente al Consejo Nacional de Educación, dirigida por el doctor José María Ramos Mejía repartición de la que dependían entonces las escuelas normales. En el proyecto de presupuesto para el año 1912, que el Consejo elevó al Ministerio el 13 de julio de 1911, incluyó por primera vez, bajo el rubro “Nuevas escuelas proyectadas”, una partida destinada a la creación y sostenimiento de la de San Fernando.
El proyecto contó con el asesoramiento del doctor Juan Garro, prestigioso jurisconsulto e historiógrafo de la Universidad de Córdoba, ministro de Instrucción Pública durante la presidencia de Sáenz Peña. Enviado por el Poder Ejecutivo, fue sancionado tras breve trámite.
Simultáneamente, en nuestra ciudad, el Comisionado Escolar del Gobierno de la Provincia, don Matías Fernández Quinquela, convocó a varios vecinos caracterizados en el local del Consejo Escolar, y constituyó la entidad que se denominó Comisión Pro Escuela Normal de San Fernando, con el objeto de colaborar más eficazmente con el proyecto. El acta constitutiva se firmó el 26 de diciembre de 1911. Integraban la primera junta directiva: Presidente, comandante Tomás Bello; Secretario, Domingo Vázquez; Tesorero, Dr. Juan A. Alsina, acompañados por los siguientes vecinos: Dr. Cayetano Rey Grimau, Dr. Arturo Reinecke, Antonio García, Santiago Prieto, Augusto Favier y Ciriaco Salguero.
Sancionada la ley de presupuesto con la referida partida; se juzgó adecuado para la ubicación de la escuela el antiguo edificio sito en la intersección de las calles 3 de Febrero y Chacabuco, esquina NE, que había sido ocupado en los años precedentes por el Grand Hotel, y hallábase entonces disponible. En las cuestiones concernientes a la organización básica del establecimiento intervino don Ernesto Bavio, prestigioso maestro, quien juzgó que la casa propuesta podría ser aceptada siempre que se le hicieran algunas obras complementarias y diversas modificaciones. Consintió el propietario y, previo contrato, fue iniciada la obra de la escuela el 1° de abril de 1912.
Al profesor Juan J. Nissen le cupo el honor de organizar y dirigir la nueva casa de estudios. El 15 de abril fue abierta la inscripción de los aspirantes a alumnos y días después, el 23, el consejo nombró Vicedirectora a la señorita Rosalí Pubill; Secretaria, Tesorera y Bibliotecaria, a María Estela Casajús; Regente, a Juana Montrull de Mendaza; profesora de Ciencias y Letras, a la señorita Adelma Moscam. Al Dr. Juan B. Cestino y Dalmacio Castrillo, profesores de Educación Física; y Estética, señoras Carmen A. de Ugarriza y Leonor L. de Barthe, señoritas María M. Luque, Antonia Gilardi y Dr. Enrique Prins; profesora de Idiomas Extranjeros, a María Bordenave; maestros de grado, Juana E. de Giusti, María Estela Casajús, Honoria y Emma Cettour, América R. Outón, Celestina V. Pent y José F. Mendaza; auxiliares, Delia Bonicalzi y Margarita Coronado.
A mediados de mayo la obra estaba muy adelantada, había 244 inscriptos y se dispuso inaugurar las clases el lunes 20 a la hora trece. Llegado el momento, todos se ubicaron en el patio del establecimiento; el patio del parral, de las enredaderas y del limonero: los alumnos de primaria a un lado, los del primer año normal al otro, los familiares al frente, y delante de todos el cuerpo docente.
A la hora señalada, hizo también su aparición a! Director. No se lo conocía aún, y a su sola aparición reinó un silencio instantáneo. El profesor Nissen concluyó su salutación inaugural terminando con estas palabras: “Señores profesores: contemplad esta preciosa masa humana que se nos confía para el modelado, que esta casa os pide y debéis llenar cumplidamente; medid las responsabilidades inherentes y obrad en consecuencia.
Jóvenes alumnos: confiad en la acción de vuestros profesores y en la justicia con que responderéis a esa acción. Vuestro Director”
Una vieja fotografía, ya dorada por la pátina del tiempo, nos muestra en el mismo patio a un grupo de aquellos primeros alumnos. En la Biblioteca Popular Juan N. Madero, donde se custodia, se guarda también una explicación, seguramente algo más moderna, que transcribimos a continuación: “Primera fila, sentadas de izquierda a derecha: Amanda Ginaca, Giménez (de San Isidro), M. E. Romaní (de Buenos Aires), Aurora Suárez, X, Blanca Ripalda, María Esther Mases, E. Cedarri, Raquel Phillips, Laurentina Cerantes (fallecida), Elvira Pereyra, M. E. Segovia, X, María Julia Cavallari, Celia Gaggino; segunda fila, de pie, de izquierda a derecha: Haydée Bidegain, Aída Bao, Evangelina Bolaño, R. Cuberli, V. Visingardi, Sánchez Morillo, Evangelina Arzano, Ana Cafferata, Jacinta González Díaz, Castellas Rosadas, Señora de Ugarriza (prof. de Labor), X, Élida Sainz Lima, Alberdide, Srta. Pubill (Vicedirectora), Celia Hernández, Lola Labandeyra, Elvira Preto, Margarita Benedetto, Rosa Zacarello, Rosa Márquez, Felisa Rojo, X, Angélica Almeida (de perfil), y Teresa Barbará. Tercera fila: Mario Descotte, Nonoria Cettour, X, María Elena Zubría Dominga Giacobone, Lola Iglesias, Dorotea Masedo, María Luisa Parodi, X, Cuarta fila: María Moscatelli, Álvarez, María Emilia Ferrari, Celia Smachetti, Hilda Nuñez. Atrás: X, Mariezcurrena Ventura, X, Judith Posse, H. Benavídez, X, Edelmira Ferrari, Elena Firpo, María Molina, Luisa Artigas, Isabel Gambarrutta, María Inés López (fallecida), Ángela Ponisio, X, Susana Silva, X, Elena Juanangel, María Fortea, María Esther Spirito, Celina Abé, Celia Durán, Ramona Rodríguez, Alejandra Tzortzópulos. Quinta fila: Sagastume, Josefina Gouzón, Marcela Nocetti, Rosalba Anzalone, Magdalena Sarli (fallecida), Alcira Gaggino, Avelina Torres Barcala, X, Amanda Ricardi, Irma Panela, Dominga Smachetti, María Luisa Mazuchelli, Virginia Gambarrutta. Atrás: Celia Girola, Elena Favier, H. Mauro, X, Ninfa Carrera, Ángela Piva, Emilia Pesce, Celia Márquez, Mercedes Igastúa, María Luisa Cafferata.