Lugares y monumentos históricos nacionales en San Fernando

Por Amalia Lagos de Rodríguez Perea


En el Partido de San Fernando, hay tres predios, de los cuales dos han sido declarados Lugares Históricos y el tercero Monumento Histórico Nacional, por su significación y su vinculación inmediata con la historia de la Patria.

Tomándolos cronológicamente por la fecha de la declaratoria del Poder Ejecutivo a solicitud de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, la primera reseña corresponde a la Quinta “El Ombú”, la segunda al sepulcro del Dr. Adolfo Saldías, y la última, a la Plaza Mitre de San Fernando.

LUGAR HISTÓRICO NACIONAL: QUINTA “EL 0MBÚ”
Por decreto del Poder Ejecutivo Nacional n° 2284 de fecha 12 de noviembre de 1970 es declarada Lugar Histórico Nacional la esquina de la actual Avda. del Libertador y Gral. Pinto, donde se encuentra edificada la Quinta “El Ombú”, dice el documento que en ese predio se encuentra parte de la construcción que habitó don Juan N Madero y se sabe por tradición que allí hay un ombú donde descansó el Virrey Sobre Monte en su visita a San Fernando en 1906.
Don Juan N. Madero se instala en San Fernando desde 1871 hasta su muerte en 1893, es llamado el Patriarca de San Fernando porque dedicó esos años al progreso del entonces pueblo en el aspecto edilicio, cultural y social.
Fue fundador de la Biblioteca y de la Escuela de Música, impulsó la construcción del edificio de la Municipalidad y del actual Templo Parroquial.
Por el número de libros y el ordenamiento y catalogación ideado por Madero y adelantado para su época, la Biblioteca de San Fernando trasciende los límites del partido y es visitada por personalidades de la talla de Mitre, Sarmiento, Roca y Juárez Celman, entre otros.
Al llegar Madero a San Fernando adquiere la quinta donde estaba su vivienda, en la esquina sud-este de Libertador e Ituzaingo, en la otra esquina de la misma cuadra sobre Libertador y Gral. Pinto, estaba la quinta de la familia Zamudio y hacia abajo de la barranca sobre la actual calle San Ginés toda a cuadra era de Madero y había allí edificios correspondientes a cocheras y lavaderos, que recién a principios de este siglo los descendientes de Madero venden la esquina noroeste de San Ginés y Gral. Pinto a los descendientes de Zamudio y quedan en los terrenos de abajo de la quinta “El Ombú” las construcciones pertenecientes a Madero, que dan origen a la declaratoria de Lugar Histórico Nacional, las cuales, aproximadamente en 1974, por división de herencia fueron demolidas.
Aún no he hallado documentación municipal sobre estos datos que me han sido trasmitidos por antiguos vecinos de San Fernando, asiduos concurrentes a la quinta, mientras era propiedad de Eugenio Zamudio y María Luisa Zamudio de Balbín.
La actual quinta “El Ombú” es declarada de “utilidad pública” por decreto Municipal n° 5389 de fecha 26 de setiembre de 1968, que en art. 2° dice: que debe gestionarse ante el Gobierno de la Provincia la ley de expropiación de la fracción mencionada.
Curiosamente en una planilla de catastro del año 1969, la propiedad figura como donación a la municipalidad de San Fernando, por parte de los descendientes de Zamudio, don Francisco E. Balbín y Amalia Balbín de Lanza.
Se encuentra en la Municipalidad un expediente que lleva el n° 4104/69, caratulado como “Refiere sobre proyecto de Ordenanza aceptando la donación efectuada por la Sra. Balbín de Lanza de la mitad indivisa del inmueble ubicado en la Avda del Libertador y Gral. Pinto”.
La donación se haría efectiva después de la muerte de los donantes.
En 1970 por expediente municipal n° 689/70 se solicita a la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, la declaración de Lugar Histórico de la fracción que nos ocupa. La comisión da curso a este pedido mediante el Decreto del Poder Ejecutivo n° 2284 de fecha arriba mencionada, con las firmas del Presidente de la Nación Marcelo Levingston, y el Ministro de Cultura y Educación, José Luis Cantini.
Habiendo fallecido los donantes en el año 1974, se escritura la quinta como propiedad municipal ante la escribanía Madero Jantus, y al año siguiente, por disposición municipal, se constituye la Casa de la Cultura y se le otorga como sede la Quinta El Ombú.
Según los datos obtenidos, queda establecido que el edificio de la Casa de la Cultura es de “Utilidad Pública”, y el lugar donde se encuentra ubicado es Lugar Histórico Nacional.
El ombú, citado en el documento, fue testigo de la visita a San Fernando del Virrey don Rafael Sobre Monte, quien se traslada con su comitiva desde Buenos Aires el día 2 de febrero de 1806, para presidir los actos de la inauguración del Canal y la ceremonia de colocación de la piedra fundamental de la antigua iglesia.
Años después, Juan Madero tiene la oportunidad de entrevistarse con el poblador Pedro M. Villarino, que era niño en la época de la visita de Sobre Monte, y le relata los pormenores de ese día memorable.
Con el transcurso del tiempo, el ombú ha perdido gran parte de su tronco principal, y dado frondosos retoños, como hijos de aquel árbol que cobijó bajo su sombra el descanso del Virrey.

SEPULCRO DE ADOLFO SALDÍAS, MONUMENTO HISTÓRICO NACIONAL
En el cementerio de San Fernando se encuentra el sepulcro del historiador Adolfo Saldías.
El Dr. Saldías y su familia, tenían una casa de veraneo en Tigre, a orillas del Río de la Reconquista, en la calle Liniers 721, que fue adquirida a don Santiago Calzadilla, autor de “Las beldades de mi tiempo”.
Calzadilla hizo construir esta quinta en el año 1856, con refinados detalles arquitectónicos para ese tiempo, al cambiar de propietario se la llama “Villa Saldías” hasta mediados del siglo XX, en que fue vendida por los descendientes de Saldías. La casa, aún en pie, se encuentra en un estado de lamentable abandono.
El Dr. Adolfo Saldías fue un destacado abogado, escritor, periodista y político; ocupó los cargos de diputado y senador de la Provincia de Buenos Aires, vicegobernador y gobernador en ejercicio de la misma provincia, y más tarde de diputado nacional.
Su obra historiográfica se basó en ordenada documentación, y se concretó entre otros escritos en su “Historia de la Con federación Argentina” publicada en 1877. Se lo considera el primer historiador revisionista que estudia y profundiza sobre Juan Manuel de Rosas, teniendo como fuente de información, el archivo de Rosas, que le fue cedido por Manuelita Rosas de Terrero.
Es de entrañable cariño y respeto la correspondencia que intercambian Saldías y Manuelita, entre 1896 y 1897, con referencia a la decisión de Manuelita de donar el sable del General San Martín a la Nación Argentina, por expreso pedido de Adolfo P. Carranza, precursor de la museología argentina, por entonces Director del Museo Histórico Nacional.
Al Dr. Adolfo Saldías lo sorprende la muerte mientras cumplía la función de enviado extraordinario ante el gobierno de Bolivia el 17 de octubre de 1914.
Sus restos son trasladados a Buenos Aires y reciben sepultura en el cementerio de la Recoleta, en un acto donde se le rinden honores de General de División, ante la presencia de ministros del Poder Ejecutivo Nacional, representantes del Cuerpo Diplomático, el Intendente Municipal y otras autoridades, familiares y amigos.
Aproximadamente en 1935, por problemas sucesorios, debe venderse la bóveda de la Recoleta, y la Sra. Elisa Saldías de Gorostiaga, hija del extinto, hace construir una bóveda en el cementerio de San Fernando, donde son depositados los restos de su padre.
En 1947 se establece la reglamentación de la Comisión Nacional de Monumentos con referencia a sepulcros, y se dispone que sólo se podrán declarar sepulcros históricos luego de cumplirse cincuenta años del fallecimiento de la persona a quien se propone rendir homenaje, debiendo ser bóveda individual.
En 1964 con motivo de conmemorarse el cincuentenario del fallecimiento de Saldías, se forma una Comisión Permanente de Homenaje, presidida por el Dr. Mario Liliedal, la que en 1973 solicita a la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, la declaración de Monumento Histórico Nacional a la bóveda que guarda los restos del Dr. Adolfo Saldías en el cementerio de San Fernando, siendo así dispuesto por el Poder Ejecutivo Nacional por el Decreto n° 1220 de fecha 13 de Diciembre de 1973 firmado por el Presidente de la Nación Gral. Alejandro Lanusse y el Ministro de Cultura y Educación Dr. Gustavo Malek.
La bóveda se encuentra en el cementerio bajo la nomenclatura: sección 6°, Manzana 31, lote 1/A, zona 2°, es de características muy sencillas y sólo tiene dos placas, una sobre la puerta con el decreto de Monumento Histórico, y la otra como homenaje de sus amigos en el lado derecho de la puerta, firmada por el Teniente de Navío Lauro Lagos, de fecha 18 de diciembre de 1914 que resume su obra en estas simples palabras: “…Saldías invirtió en su obra todo el caudal de su patriotismo sano y generoso”.

PLAZA MITRE DE SAN FERNANDO: LUGAR HISTÓRICO NACIONAL
Por decreto n° 1840 de fecha 11 de Julio de 1983, firmado por el Presidente de la Nación Gral. (R. E.) Reinaldo Bignone y el Ministro del Interior Gral. Llamil Reston, se declara Lugar Histórico Nacional la actual Plaza Mitre de San Fernando, situada entre las calles Constitución, Sarmiento, 3 de febrero y Madero, mencionando el documento, la presencia del Gral. San Martín en esta Plaza en 1812.
Por ser ésta la última y más reciente declaratoria de Lugar Histórico Nacional en San Fernando, está cercano aún en la memoria de los que estuvimos presentes en los actos conmemorativos de esta gesta histórica, cuya documentación estuvo por largos años descansando en el repositorio del Archivo General de la Nación, ya que por ser un hecho simple de un pueblo de campo, quedaba opacado ante las grandes y gloriosas campañas posteriores del Gral. San Martín.
Esta Plaza Mayor de San Fernando fue emplazada en el primer plano de la ciudad, trazado por el Ingeniero Eustaquio Gianini, con la colaboración del Capitán de Navío Santiago de Liniers y del Comandante Carlos Belgrano hacia fines de 1805, por expreso encargo del Virrey Sobre Monte.
Cumplía con la finalidad de las disposiciones hispánicas con respecto al trazado de las ciudades, que establecía que la plaza mayor era el lugar de reunión del pueblo para actos y festividades religiosas y civiles. Es de hacer notar que en toda esta zona de la ribera, desde la Avda. Gral. Paz hasta Tigre, San Fernando es la única ciudad que tuvo y conserva la cuadrícula hispánica en su centro primigenio.
A poco más de seis años de la instalación del pueblo, llega el Tte. Cnel. José de San Martín, cumpliendo una misión del Superior Gobierno, el día 27 de agosto de 1812 y se queda los días subsiguientes, para esclarecer la conducta del Comandante Militar Carlos Belgrano, que había sido acusado por un sector de vecinos de “sospechoso y opuesto a los intereses del Estado”.
San Martín comprueba que los cargos eran infundados y reúne a la población en un acto público con la presencia de los acusadores y repone en su cargo a Carlos Belgrano.
Está comprobado que fue la primera y única vez que San Martín se dirige al pueblo en territorio argentino y los exhorta a la unión entre sí y al respeto a las autoridades. Cumplida su misión, San Martín vuelve a la ciudad de Buenos Aires, dejando en San Fernando un escuadrón del Regimiento de Granaderos con el fin de resguardar el orden y reprimir las posibles incursiones realistas.
Estos hechos fueron quedando postergados con el paso del tiempo, y es curioso verificar cómo la tradición popular, que conserva la memoria de la venida de Sobre Monte en 1806, oscurece y oculta los hechos históricos de 1812, en los que interviene toda la población.
En 1873 esta Plaza Mayor es remodelada y adornada con árboles y estatuas por don Juan N. Madero, quien le impone el nombre de Bernardino Rivadavia. Posteriormente, entre diversos homenajes que se le tributan al Gral. Bartolomé Mitre con motivo de cumplir 80 años, el 26 de junio de 1901, se cambia el nombre de la Plaza por Bartolomé Mitre, que lleva hasta el presente.
Al hacer destacar la presencia de los Lugares y Monumento Histórico Nacional en San Fernando, encontramos que, al único Monumento Histórico Nacional, el sepulcro del Dr. Adolfo Saldías, no se lo identifica con la ciudad de San Fernando; los homenajes que se le tributan son actos organizados por personas que se trasladan desde la Capital, y tampoco encontramos ninguna ordenanza municipal que haya mencionado al Monumento Histórico Nacional en el partido.
En cambio los Lugares Históricos Nacionales son parte de la vida cotidiana de San Fernando y la comuna ha legislado sobre ellos.
La quinta “El Ombú”, por las actividades que realiza, recibe una diaria concurrencia de niños, jóvenes y adultos, quienes en mayor o menor medida son conscientes de que visitan un Lugar Histórico.
La Plaza, como centro cívico es transitada diariamente por innumerable cantidad de personas que hacen a la vida de la ciudad, estos transeúntes saben que su plaza tiene una estatua, varias esculturas y un mástil rodeado por una pared con una serie de placas, pero no son muchos los que conocen los acontecimientos que se desarrollaron allí.
Una de estas placas recuerda que este es un Lugar Histórico Nacional por el decreto ya mencionado de 1983, y otra tiene la inscripci6n de que la plaza ha sido declarada Monumento Histórico Municipal por ordenanza n° 1807 del H.C.D. de 1988. En 1983, las investigaciones históricas, que son continuas y constantes, llevan al Coronel (R) Héctor Piccinali, miembro del Instituto Nacional Sanmartiniano, a hallar la documentación en el Archivo General de la Nación que testimonia la estadía en San Fernando, del Gral. San Martín. Inmediatamente se constituye el Instituto Cultural Sanmartiniano de San Fernando, el día 13 de abril de 1983, presidido por el Sr. Alberto Prim. Esta primera Comisión Directiva se dirige a la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, solicitando la declaración de Lugar Histórico de la actual Plaza Mitre.
La Comisión Nacional, luego de hacer las comprobaciones documentales eleva las actuaciones al Ministerio de Educación, aconsejando la declaratoria, y de allí pasa al Poder Ejecutivo Nacional, que es quien redacta y publica el decreto correspondiente.
En 1940, cuando por la Ley 16.665 se nombra la primera Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, serán los predios donde ha ocurrido un hecho bélico, luego se amplía el criterio y es Lugar Histórico: “…aquel que sirvió de escenario a un hecho relevante, saludable y constructivo del pasado, cuyo recuerdo resulta estimulante para el espíritu de las generaciones presentes y futuras”.

BIBLIOGRAFÍA
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Gilardoni, Alberto: “San Fernando de Buena Vista”. Editorial Estamos, 3° edición, 1981
Marienhoff, Miguel S.: “Régimen jurídico legal de los Monumentos, Lugares Históricos y de interés científico” Especial para La Ley
Páginas de Historia N° 8
Varios autores: “Vida y Obra de Adolfo Saldías” Centro Argentino de Investigaciones de Historia, 1975