Las rejas, patrimonio arquitectónico y artístico de Mercedes.

“2das JORNADAS DEL PATRIMONIO RIOPLATENSE”.


LAS REJAS, PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO Y ARTÍSTICO DE MERCEDES.

CARLOS ALEJANDRO DAGNINO.

A la memoria de Mariano de Echazú Lezica.

En el año 1982 realicé con mi amigo el historiador Dr Mariano de Echazú Lezica un relevamiento de la rejería tradicional existente en Mercedes y su entorno rural que demandó un tiempo prolongado habiendo fotografiado más de 120 ejemplos que luego se catalogó por estilos y utilización.

Este trabajo es una síntesis de ese acopio gráfico, muchas de esas imágenes ya no existen y es por eso que le asigno un valor documental apreciable a este testimonio  integrante del patrimonio arquitectónico y artístico de Mercedes.

Mercedes tuvo su origen en 1745 en el “fuerte de estacada” establecido para defensa de los pobladores rurales, y luego el fuerte de San José de la Frontera en 1752 que junto a este agrupamiento  se forma la incipiente población.[1]

Las dilatadas llanuras poco podían ofrecer materiales para la construcción, sólo el barro y la paja conformaban las primeras manifestaciones habitacionales, protegidas  de rústicas empalizadas y tierra apisonada, característica que tuvieron los fortines de frontera.

Recién muy avanzado el siglo XIX se incorpora el ladrillo a las construcciones. La traza urbana ordenada tal cual subsiste es de 1830 ejecutada por el Agrimensor Raimundo Prat y Puig. [2]

Toda expresión arquitectónica de ese pasado tuvo, en la reja el sentido de protección y aislamiento que ofrecía esa trama semitransparente a la vez que invulnerable. Era la relación entre el espacio interior y el medio externo, donde primitivamente los cerramientos vidriados estaban muy limitados.

Es así que la reja se incorpora a ventanas, primeramente adosada a las carpinterías para una mayor solidez, dado la fragilidad de los paramentos muchas veces de barro. [3] Con el correr del tiempo ya con un sentido artístico las encontramos en cancelas y balcones, coronando cornisamentos y participando de herrajes, coronamiento de aljibes y veletas, traduciendo en un comienzo su raigambre hispana de varios siglos y enriquecida posteriormente con el aporte artesanal europeo de diverso origen que enriqueció este arte menor.

Pocas  expresiones genuinas de la española reja de Andalucía, trasplantada a América hay aquí en Mercedes, simples rejas voladas que daban movimiento a las también limpias fachadas encaladas, poseían un arco rebajado en su parte superior, cuyo único motivo ornamental eran las flores o monos en figuras de doble ese, símbolo borbónico, dejado de lado en el período independiente, de barras cuadras con cierta irregularidad en sus aristas debido al forjado manual. [4]

La mayoría de las rejas que existen en Mercedes responden a la corriente italianizante que tuvo auge y mayor producción artesanal en la segunda mitad del Siglo XIX. [5]

El motivo sobresaliente de la ornamentación de las fachadas eran las rejas con sus barras y rizos forjados, con el aditamento de palmetas, flores de lis, puntas de lanza en fundiciones maleables que dicen de un artesanado depurado y cuya riqueza plástica se acrecienta a medida que transcurre el tiempo.

Algunas fachadas eran ricamente ornamentadas con aplicaciones de cerámica en forma de rosetas, guirnaldas, figuras femeninas y capiteles y pilastras, que enmarcaban las rejas. Los umbrales estaban revestidos con mármoles de Carrara o azulejos Pas de Calais.

Época de esplendor para Mercedes: En 1865 llega el ferrocarril al mismo tiempo que es declarada ciudad, la que fue Guardia de Luján y luego en 1854 Villa de Mercedes.

Época de gran expansión institucional, cultural y económica, asiento de Tribunales, construcción de edificios públicos y privados, industrias que tuvieron reconocimientos internacionales.

Caracterizó a Mercedes este período posterior a Caseros de tal manera que llego a postularse para capital de la Provincia.

Es en este período donde las rejas recuerdan el paso por Mercedes de figuras de nuestra historia, ubicadas en lugares donde se alojaron y que algunas hoy perduran.

Figuras como la del General Ángel Pacheco en la que fue su residencia, rejas que fueron del Hotel Nogués establecimiento que albergara al Presidente Avellaneda, al Gobernador Casares, al Arzobispo Aneiros, a José Hernández, a Florentino Ameghino y muchas otras personalidades. [6]

Las rejas de la casa que alojara al Presidente Sarmiento en su estada durante la epidemia de Fiebre Amarilla que asoló a Buenos Aires en 1871 o la reja fechada en 1876 de la cárcel inaugurada por Avellaneda. Las rejas que cercaban la Sociedad Rural de Mercedes en 1880 (la tercera en el país), las del Hospital de Caridad de 1871.[7]

En la arquitectura rural se manifiesta una creatividad formal no expresada en la arquitectura urbana, en lo que se refiere a la utilización de la reja. Aparecen así las galerías enrejadas, protección que en un principio tuvo el sentido de salvaguardia del ataque indio, pero ya desaparecida esta amenaza, subsiste como protección contra el pillaje.

Posteriormente aparecen las rejas compuestas por piezas de fundición, signo de una decadencia artesanal y la masificación de la producción; es un modelo que se puede repetir en base a una matriz, indefinidamente, abaratando su factura.

El academicismo francés en la arquitectura integra la reja, en su manifestación de esplendor, le adiciona elementos de bronce y mármol en rosetas y medallones, dando un toque vivaz de calidez.

En la década de 1920 con la corriente llamada neocolonial, resurgen formas con elementos de reminiscencia hispano-americana. Tiene aquí claras expresiones de esa corriente donde la reja nace para integrar el conjunto  es fuerte motivo ornamental. Luego la reja pasa a ser relegada y aún menospreciada. Muchas rejas valiosas duermen dentro de las losas integrando su parte resistente.

Las rejas de Mercedes tienen el inmenso valor de ser el patrimonio de toda la comunidad, muchas de ellas ejecutadas por artesanos locales. [8]

Consultando guías Comerciales de fines del siglo XIX y comienzos del XX surgen nombres como Benatti, Hauret, Landini, Negri, Volpe, Romano o Del Búa, catalogados como herreros, sin duda fueron algunos artífices de muchas de estas anónimas expresiones. [9]

Los poetas mercedinos han evocado las rejas en esta forma:

Juan José Marín dice: en su  Romance a los Altos de Torroba.[10]

/…..

Ostentando la belleza

de los lineamientos clásicos

y vuestro largo balcón

de hierro afiligranado

como un recuerdo de aquellos

tiempos en que el artesano

era artista de verdad

y no un simple improvisado.

………………………….

En otro poema: Lloviznas evoca las rejas así.

/…..

Ando esas viejas calles; sobre lajas

camino en las veredas

atisbando los patios perfumados

tras primoroso encaje de cancelas.

…………………………..

Otro poema de Albor Ungaro expresa en su Romance a Mercedes Vieja [11]

Mercedes, la de mi canto.

Mercedes, Mercedes vieja.

La de las chatas casonas

y los balcones de reja.

La de patios con aljibes

la de malvones y tejas.

Filigrana por el que el tiempo pasa, ennobleciendo sus forjas, aunque la herrumbre corroa sus arabescos, hablan de un arte no superado, pues en su concepción está la mano

hábil del hombre y toda su vida;  el artesano se ha inmortalizado anónimamente, por el tiempo y la dedicación que ha puesto en su obra.


[1] Tabossi Ricardo “Historia de la Guardia de Luján” en el período Hispano Indiano.

[2] Doratti Juan Carlos ·Las avenidas de Mercedes”.

[3] Moreno Carlos. “De las viejas tapias y ladrillos” ICOMOS Comité Argentino de Buenos Aires . 1995.

[4] Nadal Mora Vicente. “La arquitectura tradicional de Bs.As.”. Bs. As. 1977.

[5] Crónica Histórica Argentina. Editorial CODEX.

[6] Museo Histórico Municipal  Dr. Víctor E. Miguez.

[7] Archivo Diario La Hora. Biblioteca Sarmiento.

[8] Dagnino Carlos. “Mercedes, su pasado, su presente”. Mayo 1993.

[9] Guía Comercial de Mercedes de 1893.

[10] Marín Juan José. “Pancho Almada y otros poemas”. Marzo 1968. Talleres Gráficos del Escritor.

[11] Ungaro Albor “Romancero de la Guardia” Mercedes 1970