Historia de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de San Fernando

Por Alfredo Cogorno

El 30 de abril de 1896, nace en San Fernando, la Sociedad de Bomberos Voluntarios.
A principios de ese año, se declara un violento incendio en el establecimiento industrial que Don Urbano González poseía en la calle Colón y San Ginés. No se contaba con elementos contra incendio, y es así que con el concurso del vecindario, forman un largo cordón de hombres, que ayudándose con baldes y otros elementos, tras penosos esfuerzos logran extinguir el fuego.
La iniciativa de la formación de un cuerpo de Bomberos, se debe a Pascual Rattazzi, que se encontraba presente en ese siniestro, y se da cuenta que la forma de darse a su comunidad, encuentra en las llamas, la senda de su filantropía. Invita a un grupo de vecinos, teniendo como primeros colaboradores a los señores Antonio Martínez y Ángel Micheli, y se reúnen en la casa de la calle Las Heras 84 (hoy Las Heras y 3 de Febrero), que sería la sede provisoria y después de cambiar impresiones, se pone en marcha la idea de fundar un Cuerpo de Bomberos Voluntarios, cuya única misión sería la de prestar desinteresadamente su concurso en todos los casos en que fueran solicitados sus servicios.
Es así como el 30de abril de 1896, se reúnen los señores Pascual Rattazzi, Memeli Rattazzi, Antonio Martínez, Luis Gaggino, Angel Biassoni, Atilio Dall’Orso, Félix Scatacini, Tovías Trolla, Angel Sacarello (hijo), Alberto Francisco Viña, Manuel Ginaca, Eduardo Martínez, Sebastián Trolla, Alberto Ambrosoni, Amadeo Rígoli, Ambrosio Traverso, Santiago Cerutti, Félix Loreglua, Eulogio Labayru, José Mirassau y Serafín Girola.
Después de un animado debate y cambio de ideas, se resuelve por el voto unánime de los presentes y queda fundada la Sociedad de Bomberos Voluntarios de San Fernando.
Después de varias reuniones, se agregaron más colaboradores para poner en marcha tan notable anhelo, tratando de sacudir la apatía vecinal, queda integrada la primera Comisión Directiva formada de la siguiente manera:
  • Presidente: Enrique Gavazza
  • Vicepresidente: Angel Biassoni
  • Secretario: Angel Micheli
  • Tesorero: Pascual Ratazzi
  • Vocales: Ricardo Chiaven, Antonio Rótulo, Félix Scatacini, Manuel Ginaca, y Atilio Dall’Orso.
Se constituyen, bajo la comandancia del popular Angel Biassoni, conocido de todos, cariñosamente Anyulín o Corbata… que cumple el alto honor de llevar el primer Kepi de comandante. Poseía el don de la simpatía y era capaz de mantener el entusiasmo por su optimismo contagioso; valiente y decidido, sabía enfrentar el peligro y jugarle de frente.
Se formó un grupo de animosos muchachos, ya que la edad oscilaba entre los 20 y 25 años, pues no contaba con recursos pecuniarios, ni con el consejo de persona entendida en la lucha contra el voraz elemento.
El primer grupo de voluntarios lo constituyeron los señores:
  • Comandante: Angel Biassoni
  • Teniente: Mameli Rattazzi
  • Sargento: Angel Micheli, y Antonio Martínez
  • Bomberos: Francisco Viña, Alberto Papucci, Amadeo Rigali, Alejandro Panara, Antonio Spallarosa, Ambrosio Traverso, Aurelio Guedes, Atilio Dall’Orso, Angel Sacarelo, Canciano Greppi, Eulogio Labayrú, Eduardo Martínez, Félix Langlua, Esteban Marchetini, Félix Scatacini, José Mirasau, Luis Curletto, Lorenzo Croce, L. Garoppo, Pascual Rattazzi, Ricardo Chiaven, Francisco Cerutti, Sebastián Trolla, Tomás Trolla , Luis Gaggino y Manuel Ginaca. Todos nombres de familias sanfernandinas, nombres de hidalguía popular…
Se compran los primeros picos, palas, barretas, serruchos, sogas, baldes y todos los elementos utilizados para combatir el fuego.
El primer ejercicio financiero, finaliza con un saldo en Caja de $388,55 y un total de 130 socios adherentes.
Iniciado el nuevo año, se aceleran las gestiones para obtener la compra de una bomba a mano, se hace un estudio de aplicación y se resuelve adquirirla.
El 15 de marzo se resuelve su compra, a la casa José Monti de Génova (Italia), abonando por la misma la suma de 2603 liras italianas, en cuyo precio van incluidos 150 mts. de manguera. La compra estaba resuelta, pero el dinero existente no alcanzaba, y la única manera era contribuyendo en pesos oro, que agregados al dinero ya existente, permitían obtener la soñada bomba.
Con esa bomba, se actúa en incendios declarados en establecimientos de Tigre, que en recompensa, dona la enorme suma de $ 200. Cantidad que por lo elevada, sirvió para adquirir los primeros uniformes del Cuerpo Activo, al precio de doce pesos cada uno.
Uniformados, marchan los bomberos hacia el futuro, con la primera subvención municipal de $ 50, y la personería jurídica, que se obtiene en el mes de octubre de 1902.
La Sociedad sigue creciendo, gracias al esfuerzo de sus dirigentes y bomberos de su inicial Cuerpo Activo. Se llegó a este momento en que se piensa renovar el material de incendio, reemplazando la bomba a mano, por otra más moderna. A tal fin, se nombra una Comisión de niñas de nuestra sociedad, integrada por Emma M. Sanguinetti, María Elena Rossi, Manuela Vicente y Juana M. Vales, a las que secundan las señoras Matilde Sanguinetti de De Marzi y Elvira T. de De Marzi, para que tenga a cargo una colecta entre el vecindario y de cuyo resultado dependerá la compra. Esta comisión obtiene un significativo éxito, en mérito de lo cual en la asamblea del 10 de febrero de 1906, se nombra a tan distinguido núcleo como Socias Beneméritas.
Bajo la presencia de don Pedro Tamagni, el 22 de abril de 1907, se encarga a los señores Octavio Fasce, Mameli Rattazzi, Miguel Brica, Pedro Luis Carabelli, Pedro Tamagni, Nicolás Ambrosoni y E. López de Osaba, para que propongan a la brevedad, lo que más convenga. Tras muchas averiguaciones se adquiere a la firma Lovett y Bauhan, una bomba a vapor marca “Perla de Greenwich” fabricada por Menyweather y Sons Ld. de Londres. Tiene una capacidad de 910 litros por minuto. Su valor es de $ 2.280 oro sellado.
Entra en servicio esta moderna unidad el 5 de mayo de 1907.
Se le bautiza con el nombre de “Argentina” y actúan, como padrino de honor el señor Pedro Tamagni, y como madrina la señora Robustiana F. de Campos.
En la misma ceremonia, recibe su bautismo la primitiva bomba a mano, que recibe el nombre de Pascual Rattazzi, y como madrina la señora Magdalena S. de Rattazzi.
La bomba a vapor “La Argentina” se guardó como reliquia, ya que la primera bomba a mano fue vendida años después a los Bomberos de Villa Sarmiento (hoy Lanús). Ambas bombas eran traccionadas a caballo.
Bajo la presidencia del señor Antonio Campos, y gracias a la inquietud de los señores Brica y Felipe Morano, la Sociedad entra en posesión de su propio terreno, el 15 de mayo de 1911.
En la Asamblea General Ordinaria del 27 de Enero de 1913, se faculta a la Comisión Directiva para iniciar las gestiones a fin de llevar a cabo la construcción del edificio. Días después, la comisión Directiva nombra al señor Adolfo Salgado para que se entreviste con el Arquitecto Sr. Carlos Buzer, a fin de que confeccione los planos y presente presupuesto por mano de obra. Los materiales serán provistos por la sociedad. Habiendo transcurrido varios meses sin que el señor Bauzer pudiera dar cumplimiento a su trabajo, se entrevista al señor Aníbal Carrea para solicitarle la terminación de los trabajos encomendados. El 26 de setiembre, éste presenta un anteproyecto y plano respectivo, el que después de un cambio de ideas se resuelve aceptarlo por unanimidad.
Pocos días después y por intermedio del Sr. Carrera, los señores Brica, Morano y Salgado, se apersonan al Sr. Ingeniero Félix Costamagna para que prepare los planos definitivos y pase presupuesto para su trabajo.
Se aprueba definitivamente como así los honorarios del Sr.Ingeniero que ascienden a $1.400.
Ya en posesión de los planos y presupuesto por la dirección de obras, se llama a licitación por mano de obra.
Se presentan los señores Gerónimo Limido, Francisco Facello, Angeloni y Cía., y Luis Piovera. Abiertas las propuestas las dos más convenientes son la de los señores Facello y Piovera que cotizan a $ 3.800 y $ 3.768 respectivamente. Se acepta esta última.
De los hombres que se suceden en la C.D. y en el Cuerpo Activo, mencionaré a los Brica y Boniface, los Salgado y Masturini, los Gavazza, los Cassill, los Piatti, los Giner y los Zanatta, los Martínez, Colombini, Onetto, Carabelli, Facio, Facello, Alsina, Campos, Astarlo y Gallo.
Innumerable la lista de los nombres que asaltan el recuerdo, como innumerables las familias sanfernandinas puestas a colaborar desde todos sus sectores en la Sociedad.
El primer edificio fue inaugurado el 15 de octubre de 1914. Para esa época se dotó al cuerpo activo de un autotransporte que lleva el nombre de Pascual Rattazzi.
A partir del 25 de Mayo de 1919, San Fernando tiene su ambulancia propia. Es Don Adolfo Salgado, Presidente en 1919, uno de los mayores depositarios de la fe colectiva en esta obra y otro de sus adalides inolvidables.
Así llegan: nueva autobomba, coche transporte, nuevas ambulancias y el autobomba Ford. El 22 de marzo de 1938, la Sociedad de Bomberos recibe en la persona de Don Mario Piotti y del Intendente Don Rodolfo Canale, la donación de lotes de tierra, en el cementerio de San Fernando, para la construcción del Panteón Social, que fue ejecutado por otro grande de la Sociedad.
Con Francisco Facello en la presidencia, se concreta otro esfuerzo, otra esperanza grandiosa el 11 de octubre de 1943, el edificio se inaugura cuando el cardenal Santiago Luis Copello lo bendice. Este edificio que realizaron por planos del Arq. Alejo Luis Pazos.
Sigue, su marcha ascendente de trabajo y progresos, nuevas adquisiciones que se consiguen merced al trabajo constante y fecundo de todos los que dirigieron y que su única preocupación, fue la de llevar siempre adelante la institución, siendo una de las más importantes de la República Argentina.
Y es así que esa idea lanzada el 30 de Abril de 1896, cual era la de velar día y noche por la conservación de la hacienda y de la vida, sancionadas por leyes inviolables que nadie se dispone a perder, encontraría fácil auspicio en un pueblo como el nuestro, que surgía promisorio, por la riqueza natural de la zona, en el orden económico.
He ahí la lámpara votiva, que como norma de luz perenne encendieron los primeros miembros de Comisión Directiva, en nuestra carta orgánica, en la reunión del 30 de abril de 1896… En una simple habitación de la calle 3 de febrero 84.
Gracias a todos los que de una manera u otra ayudaron, colaboraron en jornadas bien cumplidas, conciencia de su firme adhesión, afianzando, consolidando, el prestigio de nuestros presidentes y comandantes, y así, apretado como un racimo brillará aún más si cabe, el honor, el coraje, la generosidad, la ciencia y el arte de nuestros nunca suficientemente bien ponderados Bomberos.
Nota: Este trabajo ha sido presentado a las IIIª Jornadas de Historia del Pago de la Costa. Organizadas en colaboración con la Academia de Estudios Históricos de Vicente López; realizadas con el auspicio de la Sociedad Argentina de Historiadores y el Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires doctor Ricardo Levene, durante los días 25 de agosto de 1990 en San Fernando, y 26 en Vicente López