El Arquitecto Alfredo Williams a través de su obra

Celia Codeseira del Castillo –  2010

Corría el último año del siglo XIX cuando vio la luz en San Fernando Alfredo Williams destacado arquitecto y artista plástico, que por sus antecedentes y trayectoria  fue designado vocal de la Comisión Nacional de Bellas Artes [hoy Academia Nacional] donde presidió el  Departamento de Artes Decorativas.

Sus estudios de arte los inició con Carlos Ripamonte. Luego asistió al taller libre creado por Cupertino del Campo siendo sus maestros  Ernesto Riccio y Raúl Mazza.  Su formación como pintor se completó con el maestro Vicente Puig.  También se  perfeccionó en grabado, asistiendo a los cursos de la Academia de Bellas Artes entre 1921 y 1922.

La actuación artística de Williams comenzó con la presentación de su obra “Desnudo” en el Salón Nacional de 1931, y “Mujer desnuda” en 1938. También participó en el Salón de Otoño de Buenos Aires en 1934, 1936, 1941, 1943 y 1952; en el Salón Ciudad Eva Perón, 1939; Salón Rosario, 1939 y 1941; Salón Pergamino, 1938; Salón de Azul, 1947 y Salón Mar del Plata, 1943, entre otros, donde recogió elogios y reconocimientos como el que expresa que fue un  “Pintor de finos registros, sensibles a los delicados enlaces cromáticos, Williams sabe llegar al sentido de la forma sin alterar el ritmo de su distinción espiritual.”[1]

 

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Desnudo de mujer óleo

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Figura óleo

Para conocer la línea de pensamiento del pintor, destacamos algunas de sus ideas expuestas con motivo de la Exposición de Artes Plásticas en la Decoración Mural, donde el artista afirmaba  que “la pintura se vale del color como elemento para expresar la belleza. Se apoya en la naturaleza, pero luego la ennoblece, la transforma e inventa sus propios medios […] y que el artista debe mantener una libertad de creación  (…)  y debe hacer el trabajo hacia el que se siente inclinado.  Para que las obras no carezcan de validez, deben salir, no de una individualidad, sino de una realidad espiritual colectiva”[2]

A continuación nos referiremos a la obra de Alfredo Williams como arquitecto. Obtuvo su título profesional en 1922 en la Universidad de Buenos Aires donde se desempeñó como profesor.  También fue vicepresidente de la Sociedad Central de Arquitectos entre 1938 y 1943.  Proyectó y dirigió más de ciento cincuenta obras.

Muy preocupado por la conservación del patrimonio arquitectónico integró la Comisión Especial de Estudio de la Reconstrucción y Conservación de los Restos de las Antiguas Misiones Jesuíticas de San Ignacio, Misiones, 1938-1940. También fue jurado de los anteproyectos del Monumento a la Bandera en Rosario, provincia de Santa Fe.

Para analizar su trayectoria en el campo de la arquitectura hemos analizado cuatro obras emblemáticas de su autoría. La primera es una casa de renta ubicada en Ayacucho 1364, en el barrio de la Recoleta, construida cuando todavía no se había promulgado la ley 13.512 de propiedad horizontal. Presenta una fachada Racionalista que se caracteriza por estar despojada de ornamentación en la que el autor demuestra que no se compromete con el pasado academicista. Sigue en forma estricta el argumento de la función como generadora de espacio. Consta de planta baja, cinco pisos y subsuelo.

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Fachada  (1936)

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Fachada actual sin modificaciones

 

            Seleccionamos para ilustrar el interior del edificio, el departamento que correspondía al señor José Muro y Nadal, que fue presidente de la Cámara Española de Comercio de la República Argentina. En su living  se aprecia un juego de sillones y biblioteca bajo ventanas, lámparas y una mesa ratona,  destacándose una gran alfombra con motivo animal. El comedor está integrado al living pero puede separarse por un cortinado, lo que le otorga flexibilidad al ambiente.  Presenta una mesa redonda con sillas  y un aparador chico.  La cocina con mesada de mármol incluye alacenas en la pared derecha y bajo pileta. El baño con amplia ventana presenta piso negro y revestimiento de mosaicos.

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Hall de entrada y escalera

Living room

Living room

La segunda obra es una casa que fue propiedad de la señora Herminia Augusta Thale de Klepper, localizada en la calle Beruti 2390, en el barrio de Recoleta. Diseñada por Williams fue construida por la Empresa H. Bornhauser. Consta de planta baja, primer piso y terraza.  Mantiene su fachada intacta que en los últimos años ha sido jerarquizada con el uso del color para destacar los detalles arquitectónicos.

Fachada original (1940)

Fachada original (1940)

Fachada actual (2010)

Fachada actual (2010)

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            En tercer lugar apreciamos un chalet de estilo californiano, ubicado en la calle Juan José Passo 1256, en Martínez, provincia de Buenos Aires. Construido para el doctor Horacio Williams en 1937. En esta obra la belleza reside en su sencillez y pureza arquitectónica.  La distribución fue planteada por el propietario.  Los muebles se proyectaron en relación al sitio para lograr el aprovechamiento máximo del espacio. “En las fachadas simples, se ha considerado que un edificio rural debe ser pintoresco y alegre, de color, para armonizar con la vegetación circundante”[3]. Su techo de tejas y los tonos vivos de puertas y ventanas alegraban el conjunto.

            El colorido se apreciaba tanto en el piso del living color verde formando baldosas con filetes de bronce.  El cielo raso era del mismo color y los muros verde pálido.  Las cortinas eran de hule amarillo-citrón y de voile verde.  Completaban la decoración un biombo laqueado amarillo de un lado y verde del otro, un aparador en roble natural con fondo de espejo rosado, un sofá y estantes de roble natural, una mesa plegadiza y sillas de comedor tapizadas en color amarillo-citrón con filetes verdes.

Fachada 1937

Fachada 1937

Fachada actual

Fachada actual

Por último nos ocupamos de una residencia privada en Olivos, en la calle Andrés Ferreyra 4059, que fue construida en 1937.  Resuelta en dos plantas con una ubicación privilegiada, sitúa la pileta de natación frente al río y el entorno parquizado que enmarca la casa.  Desde el contrafrente se aprecia una panorámica sobre la barranca y el río incorporando la naturaleza al proyecto arquitectónico.

            En su interior el living ostenta una chimenea de ladrillos decorada con adornos de cobre,  y a la altura del cielorraso, lucen vigas de lapacho a la vista.  Completa la decoración una imponente araña de hierro forjado, sillones tapizados, un secretaire, cuadros y un elegante piano de cola.

Fachada original 1937

Fachada original 1937

Vista desde el natatorio frente al río

Vista desde el natatorio frente al río

            Como corolario transcribimos algunos conceptos de Williams que materializan su pensamiento y  permiten comprender mejor su concepción acerca de la interrelación de las artes. El pensaba que de todas las artes plásticas, la arquitectura era un arte mayor, que debía dominar  en toda su hegemonía a la pintura, a la escultura y a las artes decorativas. Expresaba que “La arquitectura es de todas las artes, aquella que le pide menos elementos a la naturaleza. La arquitectura fue el arte primitivo por excelencia  y según Hegel, reúne caracteres de simbolismo que no posee ningún otro arte: su belleza la presenta usando como instrumento la forma y como medio de expresión los volúmenes y las masas; su capacidad expresiva y simbólica es enorme, lo demuestra su importancia técnica”[4]

            Y para lograr que el trabajo profesional fructifique y sea exitoso, aconsejaba a sus colegas: “es el arquitecto que se entrega a su vocación, que es su amor, y que al conseguir que la ilusión se transforme en realidad, [logra] mantener la realidad dentro de la misma ilusión, a la que debéis acudir los artistas; ya sabemos que no son muchos, pero no debéis afligir por esto…[5]”.

            Después de estudiar la trayectoria y obra de Alfredo Williams,  lo valoramos como un  artista completo de mediados del siglo XX.  Se destacó entre los arquitectos de su tiempo e  hizo el diseño de los muebles e interiores  que embellecieron sus edificios.  Mostró su creatividad y sensibilidad a través de las artes plásticas, y como el  decía, “sobre todo de sensibilidad , pues ésta puede hacer que la obra aunque magra en materia pero plena de espíritu sea como la leña seca que hace más alta la llama.”[6]

 1 “Primera Exposición Sociedad Central de Arquitectos”. En Revista de Arquitectura nº 216, año XXIV, diciembre 1938, p. 582.

2 Alfredo Williams, “Síntesis del discurso inaugural de la Exposición de Artes Plásticas en la Decoración Mural”   En: Revista de Arquitectura nº 250, Sociedad Central de Arquitectos,  octubre 1941, pp. 439-440

3 Alfredo Williams, Revista Nuestra Arquitectura, abril 1937. p. 163

4 Alfredo Williams, “Discurso inaugural de la Exposición de Artes Plásticas en la Decoración Mural”. En: Revista de Arquitectura nº 250, octubre 1941. p.439

5 Op.cit. p. 440

6 Op.cit. p.439

                                               BIBLIOGRAFÍA

-CATÁLOGO. Segundo Salón de Artes Plásticas de Mar del Plata. Comisión Provincial de Bellas Artes de Buenos Aires, 1943.

-CATÁLOGO. XXI Salón Nacional de Bellas Artes.  Buenos Aires, L. J. Rosso Editor,

-CATÁLOGO. XXVIII Salón Anual de Artes Plásticas.  Buenos Aires, Comisión Nacional de Bellas Artes, 1938.

-CORDOVA ITURBURU [Cayetano]. La pintura Argentina del siglo XX. Buenos Aires, Editorial Atlántida, 1958.

-GESUALDO, Vicente.  Enciclopedia del Arte en América. Buenos Aires, Editorial Ameba, 1969.  Tomo III.

-PAGANO, José León. El Arte de los Argentinos. Buenos Aires, Editorial Goncourt, 1981.

-SOCIEDAD CENTRAL DE ARQUITECTOS. “Primera Exposición de Artes Plásticas en la Sociedad Central de Arquitectos”.  En: Revista de Arquitectura nº 216.  Buenos Aires, diciembre 1938.

-SOCIEDAD CENTRAL DE ARQUITECTOS. “III Exposición de Artes Plásticas”. En:

Revista de Arquitectura nº 238. Buenos Aires, octubre 1940.

-SOCIEDAD CENTRAL DE ARQUITECTOS.  “IV Exposición de Artes Plásticas. Algunas obras realizadas por arquitectos”.  En: Revista de Arquitectura nº 266 y 267.

Buenos Aires, febrero/marzo 1943.

-WILLIAMS, Alfredo.  “De la exposición de las Artes Plásticas en la decoración mural. Síntesis del discurso inaugural”. En: Revista de Arquitectura nº 250, Buenos Aires,  Sociedad Central de Arquitectos,  octubre 1941.

-WILLIAMS, Alfredo. “Casa en Martínez, Juan J. Passo 1256”.  En: Revista de Arquitectura nº 196, Buenos Aires, Sociedad Central de Arquitectos, abril 1937.

-WILLIAMS, Alfredo.  “Residencia privada en Olivos, A. Ferreyra 4059”. En: Revista de Arquitectura nº 196, Buenos Aires, Sociedad Central de Arquitectos, abril 1937.

-WILLIAMS, Alfredo. “Residencia particular en San Isidro” y “Chalet en estilo californiano”. En: Álbum de 76 Proyectos de Viviendas. Buenos Aires, La Construcción Moderna, 1943.

-WILLIAMS, Alfredo. “Casa de renta sobre un lote estrecho, Ayacucho 1364”. En: Revista Nuestra Arquitectura, mayo 1936.

-WILLIAMS, Alfredo.  “El IV Congreso Panamericano de Arquitectos. La participación argentina”. En: Revista de Arquitectura nº 324.  Buenos Aires, Sociedad Central de Arquitectos, diciembre 1947.

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